MANILA. RICKY DÁVILA
13 de octubre de 2005 - 24 de marzo de 2006
El proyecto MANILA es el resultado de cinco viajes que el autor - Ricky Dávila - ha realizado a la capital de Filipinas.
El objetivo de esta aproximación a una de las ciudades más pobladas de Asia es componer una suerte de ensayo documental donde conviven el caos urbano, los concursos de belleza, la cárcel de la ciudad, los niños de la calle, los locales de prostitución, los gimnasios de boxeo, las zonas de extrema pobreza - como Navotas - y las clases sociales económicamente emergentes.
Ricky Dávila ofrece una visión apasionadamente subjetiva de una sociedad enfrentada a una permanente crisis de identidad: la derivada de las dos colonizaciones - española y estadounidense que mezclan su huella junto a la cada vez más presente herencia asiática. La esquizofrenia que genera el conflicto entre religiones occidentales y orientales, así como la influencia europea y sobre todo norteamericana en las costumbres y el idioma -el uso del inglés es mayoritario convierte a la capital del archipiélago filipino en un sorprendente, y a menudo agobiante, escenario finisecular; alejado del brillo mediático que rodea a urbes como Shanghai, Tokyo o Bangkok. La inestabilidad política - con frecuentes casos de corrupción -, crisis militares y los grupos guerrilleros que intermitentemente se hacen visibles, contribuyen a acentuar en Manila esa percepción de metrópoli siempre a un paso del estallido social.
La colección de fotografías que se incluyen en el proyecto revelan la madurez creativa de un fotógrafo formado en Nueva York y desarrollado profesionalmente en España. Ricky Dávila pertenece a una generación de autores que ha incorporado y asimilado toda la transición formal y conceptual del documentalismo del último cuarto de siglo. De hecho, en sus imágenes se reconoce la naturaleza plural de la cultura fotográfica que cimienta y enriquece su obra. El ensayo sobre Manila se aleja deliberadamente de apuestas visuales manieristas y fácilmente efectistas. Ricky Dávila traslada a sus imágenes el ruido y la superposición de paisajes urbanos que se despliega en una de las ciudades más convulsas de Asia y más desconocidas para el público occidental. Su mirada trasciende el género del reportaje y se aventura en una gramática más cercana a la literatura que al periodismo, incorporando una galería de personajes que ilustra, sin concesiones al exotismo, la extraña iconografía resultante de la intersección de culturas tan diferentes y distantes.
Alejandro Castellote