27 de mayo de 2010 - 30 de septiembre de 2010
El propio título de la exposición encierra las claves del proceso artístico vivido durante estos meses por una comunidad de aprendizaje interconexionada: alumnado del 2º curso de la diplomatura de E. Primaria, artistas, alumnos de un colegio público, arquitectos y educadores de museos. La primera impresión y el concepto que rápidamente nos evoca la palabra “autopsia”, está íntimamente relacionado con el uso frecuente en el campo de la medicina. Muy lejos de pensar que la educación está muerta, probablemente todo lo contrario, esta se encuentra más enérgica que nunca, escogimos “autopsia” en el sentido etimológico del vocablo: la acción de ver por nuestros propios ojos. No queremos ver los toros desde la barrera, no queremos que nos cuenten lo que sucede en nuestras aulas, queremos vivir su complejidad, nuestras preocupaciones, al fin y al cabo, desde las vivencias que poseemos como maestros en formación, artistas, maestros en activo y docentes universitarios. Nuestras voces se intensifican y se visibilizan a través del fotoactivismo educativo como práctica innovadora para desplegar todos los procesos creativos que forman parte de esta exposición.
Esta es la Autopsia Educativa que revelamos a la luz: evidencias de lo que vemos y oímos sobre lo que sucede en nuestras aulas. Proponemos un diálogo artístico al espectador mostrando inicialmente las preocupaciones de cada uno de los maestros en formación a través de unas fotografías realizadas con la participación del artista Enrique Lista. Una serie de autorretratos en los que cada uno de ellos, portando un cartel a modo de declaración, hacen constar y nos comunican sus incertidumbres ante la profesión que les espera. En el proceso de estas primeras imágenes está implícito un trabajo de reflexión, de construcción de una mirada propia en oposición a lo que el discurso social establece qué debe de ser un profesor, cómo debe comportarse, qué tipo de relación debe mantener con sus alumnos o lo que se debe esperar de él. A raíz de las inquietudes visuales surgidas, exhibimos en cajas de luz la serie Aulas 2010, en donde se narra fotográficamente muchas situaciones cotidianas, inverosímiles, reales, surrealistas que se dan o se pueden llegar a dar hoy en día en los centros educativos. Para ello se contó con la experiencia del artista Jesús Madriñán, quien generó interrogantes en torno a la eficacia de las metodologías de enseñanza y a la relación entre el alumno-profesor en la contemporaneidad de las aulas, cuya puesta en escena fusiona pintura y fotografía. La última de nuestras intervenciones se materializa en la instalación M-19, cuyo nombre hace referencia al código de los pupitres que habitualmente conquistan el espacio escolar. Esta creación consiste en un aula totalmente blanquecina sobre la cual se proyectan respuestas fotográficas a la microutopía docente ¿dónde te gustaría impartir clase?, funcionando como metáforas visuales de las expectativas de los maestros en la proyección de su futuro.
Y para ti, como espectador, ¿cuál es tú Autopsia Educativa?
José María Mesías Lema
Director y comisario del proyecto.